El proyecto CARES impulsado por PROePLA demuestra el potencial del aprovechamiento forestal para dinamizar el medio rural
Las claves de la iniciativa
Hay montes que parecen guardar secretos. Quien pasea por ellos ve árboles, senderos y paisajes que forman parte de la vida cotidiana de muchas zonas rurales. Pero detrás de ese paisaje existe algo más. Existe una fuente de riqueza, empleo y desarrollo que, durante años, ha permanecido parcialmente desaprovechada.
La realidad es que buena parte de los problemas que afectan hoy al medio rural —desde la despoblación hasta el abandono de tierras o el aumento del riesgo de incendios forestales— tienen mucho que ver con la pérdida progresiva de actividad en el territorio. Cuando el monte deja de gestionarse, deja también de generar oportunidades. Y cuando desaparecen las oportunidades, las personas terminan marchándose.
Precisamente para afrontar ese desafío nació el proyecto CARES, una iniciativa que demuestra que la innovación no siempre consiste en inventar algo nuevo. A veces consiste en mirar de otra manera aquello que ya tenemos delante.
En este caso, recursos tan ligados a la historia de nuestros montes como la castaña, la resina o la biomasa forestal.
Impulsado por el grupo de investigación PROePLA (Proxectos e Planificación) del Campus Terra de la Universidade de Santiago junto a entidades de referencia del sector forestal, el proyecto CARES ha trabajado para demostrar que la combinación inteligente de diferentes aprovechamientos forestales puede convertirse en una herramienta real para generar empleo, fijar población y reducir el riesgo de incendios.
Ciencia conectada al territorio
Todo ello, apoyado en investigación científica, tecnología avanzada y una profunda conexión con las necesidades del territorio.
Manuel Marey, catedrático del Departamento de Producción Vegetal y Proyectos de Ingeniería del Campus Terra e investigador de referencia de PROePLA, lidera el proyecto CARES. Su experiencia en gestión forestal, prevención de incendios y desarrollo rural ha contribuido a impulsar una visión integral del monte, donde producción y conservación dejan de verse como conceptos enfrentados para convertirse en aliados.
Y esa es, precisamente, una de las ideas más interesantes que orbita alrededor del proyecto CARES: un monte bien gestionado no solo produce recursos. También protege el territorio, crea empleo, conserva conocimiento tradicional y ayuda a construir comunidades rurales más fuertes.
¿Qué es el proyecto CARES y por qué puede cambiar la forma de gestionar los montes?
Cuando se habla del proyecto CARES, es fácil pensar únicamente en castañas o resina. Sin embargo, el alcance de esta iniciativa va mucho más allá. Su objetivo principal consiste en desarrollar modelos de aprovechamiento forestal multifuncional capaces de combinar diferentes recursos para mantener actividad económica durante una mayor parte del año.
Puede parecer una idea sencilla, pero detrás existe una lógica muy potente.
Imaginemos una explotación forestal que depende exclusivamente de una única campaña anual. Durante unos meses genera ingresos, pero el resto del año permanece prácticamente inactiva. Ahora imaginemos ese mismo espacio combinando producción de resina, recogida de castaña y aprovechamiento de biomasa.
De repente aparecen nuevas ventanas de trabajo, nuevas fuentes de ingresos y una mayor estabilidad económica. Ese es precisamente el corazón del proyecto CARES.
Para conseguirlo, los investigadores trabajaron sobre tres grandes líneas de aprovechamiento:
- Producción de resina en masas de pino.
- Aprovechamiento de castaña en sotos productivos y áreas en recuperación.
- Obtención de biomasa procedente de árboles resinados.
Lo interesante es que estos aprovechamientos no compiten entre sí. Al contrario. Se complementan. Funcionan como las piezas de un mismo engranaje que permite mantener actividad durante más tiempo y aprovechar mejor los recursos disponibles.
Además, esta estrategia aporta beneficios que van mucho más allá de lo económico. Cuando existe actividad forestal constante, aumenta el interés por mantener el monte gestionado y realizar trabajos preventivos que reducen significativamente el riesgo de incendios.
Y es que, al final, un monte activo suele ser también un monte más resiliente.
Los grandes objetivos del proyecto CARES
Detrás del proyecto CARES existe una visión muy clara: demostrar que la gestión forestal sostenible puede convertirse en una herramienta de desarrollo territorial. Por eso, desde el principio, el proyecto definió una serie de objetivos que combinan innovación, empleo y conservación ambiental.
Entre sus principales metas destacan:
- Optimizar los aprovechamientos forestales no madereros.
- Impulsar modelos de gestión multifuncional del monte.
- Crear empleo estable y de calidad en el medio rural.
- Favorecer la fijación de población en zonas forestales.
- Reducir la vulnerabilidad frente a incendios forestales.
Transferir conocimiento científico al sector productivo.
Lo que resulta especialmente interesante es cómo todos estos objetivos se alimentan mutuamente. Cuando un monte genera ingresos, aumenta la motivación para gestionarlo. Cuando se gestiona, se reduce el abandono. Cuando disminuye el abandono, se reducen también muchos de los factores asociados al riesgo de incendios.
Es una especie de efecto dominó positivo que comienza con algo tan simple como aprovechar mejor los recursos disponibles.
Además, el proyecto se ha estructurado en siete grandes acciones orientadas a optimizar mediante técnicas mecanizadas la resinación, estudiar la calidad de la resina, analizar el potencial productivo de la biomasa y la castaña, crear modelos técnico-económicos y facilitar la transferencia de conocimiento hacia propietarios, trabajadores y gestores forestales.
En este contexto, PROePLA ha desempeñado un papel especialmente relevante participando en seis de estas líneas de trabajo y coordinando las acciones relacionadas con los modelos productivos y económicos.
El proyecto CARES cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.

Galicia, Asturias y Castilla y León: un laboratorio forestal a gran escala
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto CARES es que sus resultados no proceden de simulaciones teóricas. Proceden del monte real.
Para ello se establecieron parcelas experimentales distribuidas en Galicia, Asturias y Castilla y León, permitiendo analizar distintas condiciones climáticas, forestales y productivas.
En total se desarrollaron:
- Seis parcelas en Galicia.
- Siete parcelas en Asturias.
- Nueve parcelas en Castilla y León.
Esta red experimental ha permitido estudiar cómo influyen factores como la climatología, la gestión forestal o las características de cada masa sobre las producciones obtenidas.
La imagen es fácil de visualizar. Un mismo método de resinación puede comportarse de manera diferente dependiendo de la altitud, la pluviometría o incluso del diámetro de los árboles. Comprender esas diferencias es esencial para construir modelos realmente útiles.
Además, durante el proyecto se han realizado actuaciones de prevención de incendios en cerca de 48 hectáreas y aprovechamientos forestales en más de 59 hectáreas distribuidas entre los distintos territorios de estudio.
Todo ello ha alumbrado una fotografía muy completa del potencial productivo existente en el noroeste peninsular.
Inteligencia artificial y ciencia aplicada para entender mejor el monte
Quizá uno de los aspectos más sorprendentes del proyecto CARES sea su apuesta por tecnologías que, a priori, muchas personas no asociarían con el sector forestal.
Cuando pensamos en inteligencia artificial solemos imaginar laboratorios tecnológicos o grandes centros de datos. Sin embargo, durante el proyecto se han utilizado algoritmos avanzados de aprendizaje automático para mejorar la predicción de producciones de resina y optimizar la toma de decisiones en el monte.
Los investigadores analizaron miles de datos relacionados con:
- Producción acumulada de resina.
- Características dasométricas de los árboles.
- Variables meteorológicas.
- Precipitaciones acumuladas.
- Métodos de extracción utilizados.
- Rendimientos obtenidos en campo.
A partir de esta información se han ido creando modelos predictivos capaces de anticipar producciones futuras con una precisión muy superior a los métodos tradicionales.
Dicho de una forma sencilla: igual que una aplicación meteorológica utiliza datos para anticipar el tiempo que hará mañana, estos modelos ayudan a prever cuánto puede producir una determinada masa forestal bajo ciertas condiciones.
Y esa información resulta enormemente valiosa para propietarios, empresas y gestores.
SAD CARES: una herramienta para tomar mejores decisiones
Todo el conocimiento generado por el proyecto CARES no se ha quedado en informes científicos ni en hojas de cálculo. Se ha transformado en una herramienta práctica y accesible para cualquier persona interesada en la gestión forestal.
Así vio la luz el sistema SAD CARES, una plataforma web que permite simular diferentes escenarios de aprovechamiento forestal utilizando los modelos desarrollados durante el proyecto.
Entre sus funcionalidades destacan:
- Simulación de modelos productivos.
- Predicción de producciones de resina.
- Estimación de costes e ingresos.
- Planificación temporal de trabajos.
- Generación automática de informes.
- Análisis de rentabilidad de explotaciones.
La herramienta está pensada para perfiles muy diversos, desde propietarios forestales hasta administraciones públicas, pasando por empresas de servicios forestales o grupos de desarrollo rural.
Porque, al final, la mejor investigación es aquella que consigue llegar a quienes pueden utilizarla para mejorar su realidad cotidiana.
Un proyecto que deja huella más allá de los montes
Más allá de los números, de los modelos predictivos o de las herramientas digitales, el gran legado del proyecto CARES es haber demostrado que existe otra forma de entender la gestión forestal.
Una forma en la que producción, conservación, empleo y desarrollo rural avanzan en la misma dirección.
Las acciones desarrolladas han generado conocimiento científico de alto valor, mejorar técnicas de aprovechamiento, formar profesionales y acercar la innovación a cientos de personas vinculadas al sector forestal.
Además, la intensa labor de divulgación impulsada por PROePLA y el resto de socios ha acercado el proyecto a miles de personas a través de jornadas técnicas, congresos, publicaciones y actividades de transferencia.
En un momento en el que muchas zonas rurales buscan nuevas oportunidades para seguir vivas, el proyecto CARES ofrece algo más que respuestas técnicas. Ofrece una visión de futuro. Una visión en la que el monte deja de ser un espacio abandonado para convertirse en una fuente de oportunidades capaz de generar riqueza, empleo y resiliencia territorial.
Y quizá esa sea la mejor conclusión posible: que los recursos que necesitamos para construir un medio rural más fuerte llevan décadas creciendo silenciosamente en nuestros montes. Solo hacía falta aprender a mirarlos de otra manera.